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martes, 22 de febrero de 2011

Conferencias de alto impacto

¿Tienes una idea, una inquietud?...¡compártela en tu próxima disertación!
Además de la oratoria que utilizamos como herramienta de comunicación y la cuál proporciona el ¿con qué? hacemos nuestra difusión de ideas, necesitamos el ¿cómo? vamos a venderlas o arraigarlas en nuestro público objetivo.

Muchas veces el ser humano ha tenido la duda intrínseca sobre su propio poder comunicativo (mejor dicho, todos hemos sufrido alguna vez de miedo escénico), este comportamiento es natural por la diversificación de las competencias que cada persona tiene; pero de lo que no cabe duda es que una preparación a conciencia de los temas a tratar y una acentuada convicción de la necesidad de difundir conceptos dentro de su audiencia, ayuda a CUALQUIER persona a tener el éxito esperado luego de finalizada una exposición.

En alguna post antiguo hablamos de la ética; ésta forma de concebir el mundo obliga a respetar a los asistentes y escuchas que está esperando de usted algo innovador, es su responsabilidad como líder asumir el compromiso de "alimentar" intelectualmente a las "mentes ávidas" que esperan información que les resulte interesante y con la cuál podrán desarrollar conclusiones.
Respetar a tu público es reforzar tu identidad como líder.
Ahora, existe una diferencia enorme entre "asistir a una charla más" y "lo más útil que he escuchado", ahí es donde entra usted como facilitador y el feed-back directo con los individuos asistentes es la forma más recomendable de averiguar el impacto que tuvo su conferencia.

Entre las herramientas sugeridas para culminar con éxito su próxima disertación está la lectura y para ello recomendamos un libro del autor peruano Carlos de la Rosa Vidal, llamado 10 secretos para una conferencia de alto impacto (hacer clic en el link para obtener el libro).

El público siente en masa y reunido de una manera muy distinta que cada uno de sus individuos en particular, Mariano José de Larra

viernes, 18 de febrero de 2011

El arte de la guerra - Sun Tzu (décima parte)

Quino.
Sobre la distribución de los medios.

Muchas veces hemos escuchado a ejecutivos quejarse sobre lo frustrante que es dirigir personas; lo que no se dan cuenta es que muchas veces es su responsabilidad. En efecto, una de las leyes de dirección reza "La victoria es responsabilidad del jefe".

Hay seis errores que generalmente son consecuencia de la gestión de dirección:
  1. La deserción.
  2. La insubordinación.
  3. La ineficacia.
  4. La precipitación.
  5. El desorden.
  6. La incompentencia.
Como se relacione con su ejército, determinará su victoria.
Estos errores se pueden combatir cuando existen las características necesarias presentes en todo sistema de mando que se precie:
  • Descentralización: Cada líder manda en su propia unidad y los subordinados saben donde pueden recibir las instrucciones a ejecutar.
  • Libertad: Cuando se delega responsabilidad de dirección en las unidades de mando menores y éstas lo usan con sabiduría y lo delegan a su vez en co-responsabilidad general.
  • Tratamiento de la información: cuando se delega mando, se delega información; no es papel del gestor superior ratificar minuciosamente los planes; si, de alentarlos y analizar sus resultados.
  • Estabilidad: En los sistemas empresariales modernos la informalidad proporciona estabilidad a la estructura.
  • Confianza mutua: El problema estriba en crearlo con quienes se incorporan al negocio, la familiaridad puede ser una buen comienzo para generar fiabilidad.
  • Disposición a asumir la responsabilidad: No puede esperar a que las personas se hagan responsables de sus actos si no delega autoridad en ellas, es la mejor manera de desarrollar la aceptación de los errores.
  • Derecho y deber de los jefes subalternos a tomar decisiones y ejecutarlas: Al poder saber que disponen del recurso, es mucho más fácil lograr el éxito o el objetivo.
  • Esperar lo imprevisible: el golpe es menos "duro" cuando se tiene preparado un plan "B".
  • Adiestramiento: Cada jefe es responsable de enseñar a sus dirigidos y hay que pedir cuenta de ello.

Relaciones en las empresas (esquema cortesía de onemaggie.com)
De funcionar el sistema de mando con éstas características usted debería poder combatir los seis errores que mencionamos:

  • Disminuye la deserción porque las personas se sienten tomadas en cuenta.
  • La insubordinación no existe porque hay respeto y la gente se siente comprometida.
  • La ineficacia será cosa del pasado puesto que cada individuo es enseñado sobre como debe hacer su trabajo.
  • Al ser responsables por la toma de decisión delegada, el ser piensa más lo que va hacer, por ello se convierte en alguien más pausado y asertivo.
  • Cuando los subordinados sabe lo que se espera de ellos, no dejan que el desorden se presente en el lugar de trabajo.
  • TODAS las personas tienen competencias que deben ser evaluadas por usted en la entrevista de trabajo, por tanto, una persona no será incompetente en la medida que usted haga su trabajo.

"Cuando las órdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo", Sun Tzú
Links relacionados:
El arte de la guerra - Sun Tzu (Primera parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Segunda parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Tercera parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Cuarta parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Quinta parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Sexta parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Séptima parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Octava parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Novena parte)