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martes, 9 de noviembre de 2010

El arte de la guerra - Sun Tzu (Segunda parte)

Factores y atributos a considerar.
Sobre la evaluación.

Antes de continuar con el análisis del Arte de la Guerra, libro cuyo autor es el General de origen chino Sun Tzu queremos dejar claro el carácter histórico de la obra y el contexto dentro del cuál fue escrita; en aquella época no existía la rapidez de las comunicaciones de hoy día así que el autor consideró que debía volcar en un escrito sus experiencias en batallas y legarlo a sus generales para que siguieran sus enseñanzas en cualquier escaramuza que les tocara liderar donde él no estuviera presente; además la prosa con la que Sun Tzu delimita las acciones a seguir dificulta el proceso de extrapolación de sus instrucciones a la interpretación que cada observador da a los capítulos del libro, por ello queremos invitar a un debate entre lo que desde acá vamos a escribir y lo que ustedes como lectores del libro crean que quizo decir el General (en la columna de comentarios ubicada al final de este post, pueden escribir sus consideraciones y el texto original del libro lo obtienen haciendo click en el link: Arte de la Guerra).

Planificar el negocio es la clave.
La guerra no es otra cosa que la negociación y ésta, a su vez, es clave para la supervivencia de la empresa; pero usted negocia no solo con proveedores, usted negocia con colaboradores, con colegas, con sus jefes, con su familia, en fin; si se da cuenta, usted se encuentra perennemente negociando y de ahí la importancia que debe dar a la planificación de la negociación como prueba que lo más sagrado para usted es donde se encuentra aquí y ahora, al frente de una organización y con la suprema misión de conservarla para las generaciones venideras.

Para planificar el negocio y/o las negociaciones usted debe considerar cinco elementos:
  • La influencia moral
  • El clima
  • El terreno
  • El jefe
  • La doctrina
La influencia moral es el "espíritu de la misión" de la empresa; usted debe ser capaz de medir si el propósito moralmente sólido de la misión está arraigado o no en las personas que conforman la organización; de no ser así, debe crear las condiciones para que éste espíritu se haga presente en el negocio para que ello suscite una intensa disposición a la dedicación por parte de todos.

El clima se trata de los factores externos que gravitan sobre la empresa y que darían al traste con lo planificado e incluso con la negociación misma.

El terreno es el mercado; ¿que Gerente podría obtener resultados exitosos si no sabe que hay en la calle?; aquí queremos contar una anécdota que tal vez han escuchado más de una vez pero que ejemplifica lo que significa el mercado: cuando a Lee Iacocca ex-presidente de Chrysler le entrevistaron y preguntaron como había salvado a la corporación de la quiebra, el respondió -"mandé a hacer unos letreros  que hice colocar en las oficinas a la altura de la vista de mis colaboradores con la inscripción: LOS ESCRITORIOS NO PRODUCEN DINERO".

El jefe es quien dirige cada unidad del negocio y éste debe tener cualidades que agreguen valor a la compañía, si no posee sabiduría (conocimiento), sinceridad, benevolencia (raciocinio), coraje (dispuesto a defender) y disciplina, tal vez sea tiempo de pensar en otra persona que las posea.

La doctrina son los principios orientadores, comprender y aplicar los principios fundamentales que le llevarán al éxito pasa por ser rigurosos en la aplicación de las normas establecidas las cuales forman parte de esos principios orientadores.

Con estos factores bajo estudio usted puede comenzar hacer estimaciones las cuales son la base de una operación eficaz; es imposible que usted obtenga resultados exitosos desde la improvisación, por ello esas estimaciones deben ser hechas en escenarios con diferentes resultados a fin de cubrir todas las aristas de resultados posibles.

Es solamente con las estimaciones que puede valorar las posibles correcciones de acción que debe tomar en caso que un rumbo por usted predispuesto y planificado se desvíe del fin o metas que desea lograr; por lo que no tendrá que estar adivinando sino que podrá examinar las salidas a las situaciones difíciles que se presenten y que no estaban en el plan.

Mediante la valoración también puede mantener un "ejército" de personas "aceitado" para la acción: sin índices de medición y sin decisiones que deriven del análisis de esos índices, está usted ejerciendo una gerencia de "papel" a la cual ese ejército abandonará a su suerte.
El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar, Sun Tzu
Links relacionados:
El arte de la guerra - Sun Tzu (Primera parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Tercera parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Cuarta parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Quinta parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Sexta parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Séptima parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Octava parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Novena parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Décima parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Onceava parte) 
El arte de la guerra - Sun Tzu (Doceava parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Treceava parte)
El arte de la guerra - Sun Tzu (Última parte)

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